Senti-miento
Sentí la rabia por dentro;
que me carcomía lento.
Sentí un temor muy violento;
destrozó sin miramiento.
Sentí amor y aún siento;
te aseguro, no te miento.
Sentí la rabia por dentro;
que me carcomía lento.
Sentí un temor muy violento;
destrozó sin miramiento.
Sentí amor y aún siento;
te aseguro, no te miento.
lo escribió Nini a las 12:08 a.m. en el mar de Poemas
¿Y ahora que hago?
Extrañar lo que no vi, pero sentí.
Meditar.
Mirar hacia adelante.
Llorar, lo necesario.
Llorarlo.
Repasar lo vivido.
Dejar que el olvido llegue.
lo escribió Nini a las 11:53 p.m. en el mar de Reflexiones
Demasiado silencio puede ser malinterpretado.
Ser visto como un sí, o como un no.
Pero a tu silencio no puedo interpretarlo. Nunca pude.
lo escribió Nini a las 11:50 p.m. en el mar de Reflexiones
No está ya aquí. Dicen que en verdad nunca lo estuvo. Y yo lo quería conmigo. Lo anhelé por tanto tiempo que parece que lo imaginé. ¿Acaso era la persona equivocada en el vientre equivocado?
Se habrá dado cuenta que yo era la persona equivocada para él, y se marchó sin más.
Mi cuerpo aún se aferra a él. Pronto dicen que lo olvidaré y que podré seguir sin él. Me pregunto porqué la gente dice cosas que no sabe y no sienten. Nadie lo sintió, mas que yo. Pudo haber sido maravilloso. Pero no pude ni guardar su imagen, ni mirar sus ojos, ni sentir su piel. No pude verlo, no sabré nunca cómo sería, y su nombre permanecerá desconocido.
Te extrañaré, aunque fuere yo la equivocada para ti, sé que no me equivoqué al desearte a mi lado.
lo escribió Nini a las 11:02 p.m. en el mar de Epístolas
Tengo la cicatriz de tu llegada y la herida de tu último adiós aún sin sanar.
No me pidas que ahora reviva el pasado ni que alimente al futuro que desconozco.
Es imposible recuperar el tiempo perdido ni volar de pronto hacia otras dimensiones.
Estoy exhausta de pensar que el perdón llegó demasiado tarde.
Nadie nos mira. Nadie quiere saber que existimos. Pero somos tan evidentes. No dejaremos que nos ignoren. Ya no. Nos conocerán cuando el corazón les lata demasiado rápido. Cuando sus cabezas les giren sin control sin siquiera moverse. Cuando no puedan olvidar. Cuando traten de mentir y no lo logren. Cuando sientan su rostro húmedo bajo las sábanas. Cuando peleen contra sus sentimientos. Cuando su mente se nuble y no puedan aclarar sus pensamientos.
Cuando descubran que somos nosotros, querrán nunca habernos ignorado. Y ahi estaremos para recordarles quienes somos.

Ya me lo decían desde chica:
no hables con extraños,
porque pueden hacerte daño.
Yo, ingenua, no entendía,
hasta que te convertiste en uno.
Uno totalmente desconocido,
irreconocible y tenebroso.
Pero no es que te tenga miedo.
Es solo que ya no te conozco.
Quizás sea solo por supervivencia
pero ya no quiero tenerte cerca.
Foto: Alternate:Words