Una fracción de segundo...
"Yo no buscaba a nadie... y te ví..." Fito Páez
Unos ojos azules te miran...
Tú te sabes observada y le sonríes.
Su mirada te transforma, te levanta, te anima
El reencuentro hipnotiza.
"Yo no buscaba a nadie... y te ví..." Fito Páez
lo escribió Nini a las 10:08 p.m. en el mar de Poemas
El Veneno del Olvido es muy común y utilizado. Se dice que aquél que llega a probar una gota no muere, sino que su corazón agoniza eternamente. En un día, una sola gota del veneno te carcome el alma, se desparrama lentamente en el corazón, se concentra en la sangre y deja una sensación de vacío.
Algunos se enteran tarde de que lo han bebido y buscan su antídoto, sin poder encontrarlo. Aunque son muchos más los que nunca pueden conseguir una sola gota de ésta pócima y quizás ellos son los más desafortunados, pues en cuanto algo más se ansia, menos se logra conseguir. La razón para buscarlo es siempre la misma...querer morir lentamente. Algunos inconscientemente lo toman, creyendo que será la solución de todos sus problemas. Pero son quienes se convierten en los más afectados. Por estos motivos es que tantas personas vagan por el mundo circunspectos y cabizbajos. Lo más difícil no está en el darnos cuenta de que muchas veces el veneno fué tomado, ya que no solo se propaga en el alma del afectado, sino en la razón misma de su deseo de olvido... aquéllo que se pretende olvidar agoniza también. Y asi los afectados se multiplican rápidamente.
Nadie sabe a ciencia cierta si el antídoto es uno o muchos. Algunos dicen que no existe antídoto que funcione, una vez que el veneno ha tocado ya el corazón. Nadie puede evitar no tomarlo y ningún individuo está exento de ser colateralmente afectado. En algún momento todos se enfrentan a la decisión de tomar el Veneno del Olvido resueltamente y en otras ocasiones aún contra su voluntad.
"Pero no hay que verlo como algo maligno". dicen muchos. Para ellos este veneno es indispensable, un mal necesario. No todos se asustan ante él y suelen usarlo y hasta recomendarlo por etapas prolongadas. Hay otros que usándolo de esta forma, en algún momento, se equivocan y toman la dosis equivocada, demasiado poco o excesivamente. Pero todos llevan la marca en su piel.
Yo creo que definitivamente esta ponzoñosa fórmula no dejará de existir.
lo escribió Nini a las 12:53 a.m. en el mar de Relatos
¿Cómo revertir el daño que no imaginabas?
¿Cómo saber lo que pisarías en el camino?
¿Cómo sobrevivir al dolor que causó el engaño?
¿Cuán dificil será mantener el corazón tranquilo y la conciencia en paz?
Sed de beber tu aliento
de noche y día
hasta saciar el vacío solitario
de mi agonía.
Llevo en la piel tatuadas
mis ansias de amor...
quedarán siempre marcadas
de tu sabor.
lo escribió Nini a las 11:36 a.m. en el mar de Poemas
No se a donde ir. ¡ESTOY PERDIDA! ¿Dónde puse el mapa?... Me parece que lo olvide en algún lado, pero ¿dónde? Oscurece...casi no veo nada. ¿Qué hago ahora? ¿Porqué me metí en este lugar? ¿Porqué me perdí así? ¿Yo tenia un mapa? No me acuerdo... ¿Dónde estoy? Pero, y... ¿a donde iba? Se me olvidó... creo que por aquí ya había pasado... estoy dando vueltas en círculos... éste camino ya lo pasé... no, es por acá... si, si... creo que si...no... me equivoqué...
Me detengo y unos ojos me miran.
Alguien me llama y dice:
Anda, camina, no te detengas por direcciones... sea cual sea el camino que querías tomar, solo tú sabes el lugar de destino.
Sus pies cansados, le pedían que se detenga. No sabía que hacer... quizás si se detenía, le dolería mas...pero lo necesitaba. Tomo la decisión de detenerse. En un momento miro atrás. Había dejado un largo trecho detrás suyo y seguiría recorriendo el camino que se había propuesto.
Esa peregrinación le había dejado fuertes emociones, grandes esperanzas y marcas imborrables en su transitar. Su corazón suplicaba tanto en sus plegarias, pero el éxodo de su alma tenía su razón de ser. Debía que continuar el recorrido escuchando el eco de su voz. La oscuridad se volvió profunda y el vacío invadía su alma arrepentida. Siguió adelante con su voluntad apasionada y firme al fin. Le surgió de pronto esa fortaleza para dejar atrás el descanso... y se admiro tímidamente por ello.
Esperaba ver pronto la luz que le indicara el final de la travesía y así encontrar el comienzo del ansiado regreso.
Su corazón no soportaba más el dolor. Derramaba las gotas de la desilusión. No sabía a quien culpar, si al amor que ofreció o a la tristeza del adiós. Desesperantes situaciones, caminos oscuros, sin salida. Y seguía doliendo cada vez mas fuerte, ya deseando convertirse en el dolor mismo...en volverse hiedra y espina...
Inevitablemente algunos pensamientos le sobrevenían de cuando en cuando... Miles de preguntas girando en su mente, recurrentes, que no podían ser contestadas. Su cara reflejada en el espejo, tenía en la mirada el brillo característico de una ilusión aun latente...
Con sus pensamientos se encontraba, cuando el sol se puso. Había sobrevivido a otro día más...